SOCIEDAD Adiós, Taty Almeida
Este domingo 14 se conoció la triste y lacerante noticia de que Taty Almeida, ex presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea fundadora falleció a sus 95 años.
Desde la desaparición de su hijo en 1975, Taty siempre fue un ejemplo de lucha, resistencia y superación, manteniendo bien en alto las consignas de Memoria, Verdad y Justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos por la última dictadura cívico militar iniciada en 1976.
Nacida en Buenos Aires el 28 de junio de 1930, Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, más conocida como Taty Almeida, estuvo en San Martín el pasado 7 de abril, en coincidencia con los 50 años del golpe de estado cívico militar cumplidos del 24 de marzo de 1976. Ese día, fue homenajeada en el Sindicato de Empleados Municipales de San Martín, donde se presentó el libro de poemas de Alejandro, su hijo detenido desaparecido. Estuvo presente en el acto el intendente Fernando Moreira.
La sede del sindicato, en Salguero 20, de San Martín, fue el lugar del emotivo encuentro, que comenzó con la recorrida de la invitada por el lugar, poblado de carteles alusivos a la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”, luego de lo cual ella misma pintó tres siluetas de trabajadores municipales detenidos desaparecidos de San Martín. En contraste con esa gris y lluviosa tarde, su ancha sonrisa de emoción al recorrer el recinto contagió a todos los presentes.
Su hijo Alejandro Almeida fue secuestrado en un operativo el 17 de junio de 1975 a sus 20 años. Tras su desaparición, ella encontró un cuaderno con 24 poemas escritos por él, que fueron editados por Pascual Guido Spinelli en 2008 en el libro “50 años: Alejandro por siempre...amor”.
Recordó que antes de su desaparición, Alejandro vivía con ella y la preservaba al no contarle de su militancia y lo calificó como “un militante político”, aclarando que no era un “perejil” y por eso fue secuestrado. “Militancia es compromiso”, enfatizó.
“Detrás de cada madre hay una historia de vida”, señaló. Recordó que provenía de una familia de militares y que ella misma era antiperonista. “Mi hijo me abrazaba y me llamaba gorila”, agregó.
“Fue un golpe cívico militar y clerical el de 1976, porque la jerarquía eclesiástica fue cómplice del golpe”, opinó. “Cuando entramos a la ESMA con Néstor Kirchner, él pidió perdón de parte del Estado. Y la Iglesia Católica también debe pedirlo”, afirmó.
Recordó el día de la desaparición de su hijo, cuando cursaba primer año de Medicina. Lo empezó a buscar y encontró un cuaderno con 24 poesías, “que me dejó a mí como una despedida”. Y contó que fue a ver al general Albano Harguidenguy, quien le contestó que no podía hacer nada. “No podía imaginarme que mis conocidos era los culpables”, lamentó.
El mismo 24 de marzo de 1976, “antes de ser parida por mi hijo”, admitió que estaba a favor del golpe de Estado y pensaba que iba a encontrar a su hijo. “A mí me costó mucho acercarme a las Madres de Plaza de Mayo, pero cuando vi todas las fotos de desaparecidos me di cuenta que no era la única”, agregó.
“Hice mi catarsis, hablé, conté y lloré. Cada madre se acercó cuando fue su momento, me dijeron. Fue muy importante haber dado ese paso. Y surgió la idea de publicar las poesías de Alejandro. Fue impresionante el impacto que causó el libro. Y todo eso es memoria”, finalizó aquella tarde.
“Si la muerte me sorprende, lejos de tu vientre”
Profético y conmovedor, impacta leer un poema escrito por su hijo Alejandro el 13 de enero de 1975, cuando expresó: “Si la muerte me sorprende, lejos de tu vientre... lejos de tus caricias que tanto me hacen falta... si la muerte me abrazara fuerte como recompensa por haber querido mi libertad... y tus abrazos entonces sólo envuelvan recuerdos, llantos y consejos que no quise seguir”. Y concluye: “Quisiera decirte Mamá, que parte de lo que fui, lo vas a encontrar en mis compañeros... los caídos, nuestros caídos... están en el cielo y nos está esperando”.
Acaso Taty Almeida esté recibiendo ese abrazo largamente esperado con Alejandro, con esas caricias que tanto le hacían falta.