Arcidiácono: ''Cada año que pasa la gente se involucra más en la causa Malvinas''
“Los que tuvimos la suerte de volver tenemos que mantener viva la llama de Malvinas y homenajear a los caídos para que no queden en el olvido”, expresó Ignacio Arcidiácono, comisario (R) de la Policía Federal Argentina y convocado por la Fuerza Aérea para la guerra de Malvinas en su condición de aviador civil para cumplir funciones logísticas y de apoyo.A 40 años del aniversario del conflicto bélico y en adhesión a los homenajes a los veteranos de guerra, en el marco de un ciclo de entrevistas a veteranos de Malvinas durante el mes de abril, este medio habló con Arcidiácono, vecino de Villa Ballester y orgulloso de haber participado en la defensa de la soberanía argentina. -¿Qué reflexión hace sobre este nuevo aniversario de la guerra?-Es algo muy fuerte por los 40 años de Malvinas. Para los veteranos de guerra es como si hubiese sido ayer, es un sentimiento muy grande por la cantidad de años que pasaron y porque se conmemora el Día del Veterano Guerra, por las 649 almas que dieron su vida por la recuperación de Malvinas y quedaron en las islas como sus custodios. Y los que tuvimos la suerte de volver tenemos que mantener viva la llama, para homenajearlos y que no caigan en el olvido. - ¿Qué le pareció la gran asistencia ciudadana este 2 de abril?- Fue maravillosa la participación de la gente, cada año que pasa vemos que se involucran más. Hubo un proceso que empezó cuando terminó el cese de fuego el 14 de junio de 1982 cuando muchos regresaron de la guerra con heridas físicas y psíquicas y se sintieron abandonados. Se produjo una desmavinización, las autoridades de facto no quisieron saber nada de la guerra y se impuso un silencio estricto y no se dejó hablar a nadie. -¿Y cómo siguió ese proceso?-Pasaron 10 años y los aviadores civiles volvimos a nuestro trabajo, pero los soldados conscriptos quedaron desamparados, sufriendo la neurosis de guerra. Hoy el mismo número de caídos en las islas se suicidaron o cayeron en el alcoholismo. A partir de los años noventa cuando el Congreso nos dio una medalla la situación empezó a cambiar y cuando hubo dos desfiles en Av. del Libertador los veteranos sentimos el aliento de la gente, que hoy responde cada vez con mayor reconocimiento. -¿Luego de la guerra no hubo contención desde el Estado para los veteranos?-Para nada. Y lamentablemente eso siguió en los primeros años del gobierno de Alfonsín. Recién en 1990 con el gobierno de Menen comenzaron a reconocer y asistir a los veteranos, brindando atención de salud a través de PAMI. -¿Cómo transmiten los veteranos la causa Malvinas a la población?-Trabajamos para mantener viva la llama con el lema Prohibido Olvidar, llevando nuestras palabras para concientizar a las nuevas generaciones para que conozcan la realidad de la guerra separada de la parte política. Se mezcló el hecho de que las Malvinas fueron recuperadas por una orden de un gobierno de facto y se desmereció el valor y coraje de los que fueron sin pedir nada a cambio y con su amor por las islas a luchar por nuestro territorio. -¿Cómo fue convocado a la guerra?-Cuando se recuperan las Malvinas el 2 de abril de 1982, la Fuerza Aérea convocó a instituciones y empresas para utilizar aviones civiles en determinadas misiones que integraron el Escuadrón Fénix Cívico Militar, con 31 aviones civiles y 6 militares. La función era volar en dirección a las islas y saturar el radar de los ingleses para que usen sus aviones y desprotejan sus buques. Los aviadores civiles fuimos citados y ninguno se negó a ir. Todos nos sentimos unos elegidos por poder participar. Nos dieron grado militar, yo conduje un Cessna Citation de la Policía Federal. -¿Qué tipo de misiones realizaron? -El 28 abril una veintena de aviones salió a las ocho bases continentales de la Fuerza Aérea. Hicimos misiones de reconocimiento hacia las islas a 200 millas mar adentro. Y tripulantes civiles realizaron misiones de alto riesgo de manera profesional. Cada grupo teníamos un contacto muy estrecho, estábamos viviendo todos juntos y permanentemente salían nuestros aviones a exploración a mar abierto con vuelos de dos horas y media para volver al punto de origen. -¿Cómo encaran el desafío de mantener viva la causa Malvinas?-Es algo que estamos haciendo todos los centros de veteranos. Fui a hablar en canales de televisión y estoy yendo a hacer exposiciones. Mucha gente me invitó a otras charlas en escuelas y actos. No paramos, es nuestro objetivo y lo que prometimos hacer. Y lo estamos haciendo, pese a que muchos de nosotros pasamos los 70 años. Pero el espíritu sigue vivo y está vigente.