Cova: ''Por qué la ayuda no viene al panadero o al campo?''
“La situación de los panaderiles es crítica, va empeorando, tenemos una situación mala por los aumentos, por la inflación y por la situación de las PyMEs”, aseguró esta semana Claudio Cova, presidente de la Cámara de Panaderos de San Martín.
En diálogo con este medio, Cova -quien además es secretario de actas de la Federación Panaderil bonaerense, protesorero de la Cámara Económica Sanmartinense y presidente del Club de Leones de San Andrés- se refirió al aumento del trigo, de la bolsa de harina, las peleas internas y la gobernabilidad.
Con un detallado análisis, tras considerar la situación con economistas dijo que se “ve la desproporción y cómo los molinos aumentaron y se cubrieron”. Si bien reconoce que el aumento del trigo derivó en el incremento del precio de la harina, precisó que “la harina aumentó el día antes de que Rusia tire la primera bomba, antes de que se declara la guerra” y que “los grandes molinos se cubrieron de antemano”. “La tonelada de trigo en febrero valía $25.000 y la bolsa de harina de 25 kilos valía $1250. Cuando se desata la guerra y, ahora durante el mes de marzo, la tonelada de trigo se fue a $27.000, o sea que la bolsa de harina debería valer $1850 y la llevaron hasta $2300. Acá está más que claro que se han cubierto con creces, porque aumentaron más de lo que debían y encima ahora el Gobierno le va a dar a los molinos aproximadamente $450 por bolsa de harina”, resumió con cierta indignación. Y prosiguió: “Sí bajamos esos $450 sobre los 2.300 pesos, llegamos a $1850, precio que tendría que valer en realidad”. Sin embargo, cree que “no van a bajarlo” y “esos $450 que les va a dar el Gobierno se lo meterán en el bolsillo. Con la ayuda, la bolsa debería costar $1400, ese debería ser el precio real. Se cubrieron de más y ahora encima la ayuda se la van a meter en el bolsillo y el aumento va a quedar”.
También cuestionó el destino de la ayuda del Gobierno y el control de precios solo al último eslabón de la cadena: “Nosotros pensamos y reclamamos por qué la ayuda no viene al panadero o al campo, que es el que sufre y siempre se la dan a los molinos, al intermediario que es el que más gana. Siempre fue así siempre, el intermediario fue el que ganó. Nosotros reclamamos también que los controles de precios no los hagan en el último eslabón de la cadena, que lleguen al intermediario. Ya lo hemos visto en el kirchnerismo cuando se había peleado con el campo y ahora pasa de nuevo, se la agarran con el campo o con el último eslabón de la cadena y el problema está en el intermediario, que solo hace un traspaso, toma el trigo y lo transforma en harina, es el que menos trabaja también”.
Un Gobierno sin gobernabilidad
“Desde nuestro grupo del Espacio Creer venimos planteando desde 2019 que esta coalición que se formó no iba a durar demasiado y a las pruebas me remito; acá se está comprobando que hoy el Gobierno no tiene gobernabilidad, que es un poco lo que le pasó a De la Rúa con Chacho Álvarez. En este caso tenemos invertida la fuerza política, porque la vicepresidenta tiene más votos que el Presidente y tiene por ende más poder y la crisis hace mayor el problema. Y por otro lado venimos diciendo que no es un Gobierno peronista; si nos fijamos los peronistas más históricos están afuera de esta alianza que se formó solamente para llegar al poder y una vez que llegaron al poder no supieron gobernar, no hicieron absolutamente nada”, declaró el líder de los panaderos de San Martín.
“Este Gobierno entró en diciembre de 2019 y en marzo de 2020 se terminó, después se dedicó únicamente a sostenerse y a aguantar, lo digo más que nada con respecto a una frase de diciembre de 2020 cuando dijo “primero la salud y después la economía” y yo dije, la economía va de la mano de la salud, la economía se va llevar puesto todo. Eso hizo que cierren 25 mil PyMEs durante la pandemia
Para terminar, Cova dijo que es necesario que el Gobierno tenga un plan económico y que el mismo contemple medidas a favor de las PyMEs, “porque hasta ahora no hubo una sola medida durante estos dos años y medio a favor de las PyMEs”, sentenció.
También cuestionó el ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) que el Gobierno dio a las PyMEs. “Era inferior a los que pagamos por cargas sociales, prácticamente nos pagamos nosotros nuestro propio ATP, fue una mentira. En vez de sacarnos las cargas sociales, se seguían generando deudas a pesar de que no podíamos trabajar y los negocios estaban cerrados”, enfatizó y aseguró que “siguen llegando las intimaciones de deudas” y si bien “uno puede entrar a un plan de pago, los intereses son muy altos y hay que pagar los honorarios a los abogados, lo que hace imposible pagar deudas en este momento, porque no podemos pagar ni lo de ahora”. Y también objetó que el Gobierno dice que los bancos pueden dar créditos para ponerse al día: “Los créditos para las PyMEs tienen que ser para agrandarse, expandirse y mejorar no para pagar deudas, si no vamos a estar igual que el país”.
“Esperemos que las cosas mejoren en 2022, aunque lo veo muy complicado, vamos a tener un año peor que el 2021 y 2020 de la pandemia; los problemas hoy son más políticos, esperemos que las peleas internas de ellos que no se lleven puesto el país, que es lo que está sucediendo”, cerró.