Entre aves y emociones
La fundación “Pajareritos Argentinos y de América” (PAYDA) llevó a cabo en Salta su encuentro bianual de jóvenes avistadores de aves, entre el 26 y el 30 de agosto en la localidad de San Lorenzo. Del encuentro participaron avistadores entre 10 y 20 años, oriundos de Argentina, Paraguay, Colombia, Chile y Uruguay.
Franco Montaño, ballesterense de 10 años, avistador de aves y coleccionista de plumas, fue el único participante de nuestra ciudad que participó del “Mega Encuentro Épico de Pajareritos Argentinos y de América” (MEEPAA). Dice que cuando sea grande quiere ser ornitólogo y fue en busca de muchos lifers (especie de ave que se avista por primera vez en la vida). En una charla con Reflejos, Franco comentó que en este viaje tuvo más de 60 lifers, ya que recorrieron diferentes ecosistemas de la región, como la puna, chaco seco y yungas, todos inexplorados por él anteriormente.
En el evento se otorgaron diferentes premios y menciones a los participantes. Para Franco, concretar su sueño de conocer a sus compañeros personalmente fue el mejor regalo que recibió. De hecho, dijo que lo que más le gustó fue “conocer a Javi (su coordinador) en persona y ver con él al carpintero del cardón”.
La red de Pajareritos se compone de diferentes grupos y niveles, donde participan niños y jóvenes que se reúnen virtualmente junto a sus coordinadores una vez por semana, para intercambiar acerca de sus experiencias individuales de avistaje y aprender juntos sobre aves. Con el fin de llevar esto a dimensiones reales, se realizan los encuentros bianuales que suelen ser momentos muy emotivos, ya que, tras estar dos años conectados vía Zoom y WhatsApp, pueden verse cara a cara y compartir juntos lo que tanto les apasiona: observar aves.
La fundación PAYDA es una entidad sin fines de lucro, que buscó por todos los medios que ningún pajarerito se quedara afuera del MEEPAA por cuestiones económicas. Para ello organizaron rifas, sorteos y charlas a cambio de donaciones, logrando así el sueño compartido por todos ellos.
Desde la Fundación buscan no sólo conversar sobre aves, sino concientizar acerca de la necesidad de conservar la naturaleza, para que cada especie pueda continuar con su existencia. Por eso, los pajareritos no sólo visitaron diferentes ecosistemas, sino que participaron de actividades de avistaje junto a niños lugareños; dieron charlas en escuelas aledañas a la Capital de Salta para transmitir sus valores y por qué no cultivar su pasión en otros niños también. Bajo este concepto de respeto por la naturaleza, desde PAYDA, les dan la bienvenida a todos los jóvenes que quieran sumarse para aprender y compartir experiencias.
Franco, feliz de haber experimentado una semana repleta de emociones, ya está pensando dónde y cuándo se desarrollará el próximo MEEPAA, anhelando, también que otros niños ballesterenses se sumen a esta actividad que tanto placer le da.
Sabrina Herrero