Este año, “Volvé a la escuela” recorre todo San Martín
“La gente necesita ser reconocida, que alguien vaya a buscarla, la invite y volver a creer”, dijo a Reflejos el subsecretario municipal de Educación, Gustavo Perazzo, ayer martes, a horas de terminado el primer día de recorrida de “Volvé a la Escuela”, el programa municipal que contacta, casa por casa, a los vecinos que no terminaron la primaria o secundaria para que retomen y finalicen sus estudios.
“La primera jornada fue muy buena, estamos muy contentos con la gran cantidad de voluntarios. Es un “Volvé a la Escuela” distinto, porque este año estamos recorriendo todos los barrios de San Martín”, dijo satisfecho Perazzo, y contó que “al visitar otro tipo de barrios, más céntricos o residenciales, nos encontramos también con gente sorprendida, que nos felicitan por la iniciativa y nos preguntan cómo hacer para participar otro año como voluntarios. Nos encontramos con distintos tipos de respuestas y todas muy buenas”.
Además de los voluntarios, muchos de los cuales terminaron sus estudios a partir del “Volvé a la Escuela”, el Municipio instaló mesas con información en decenas de puntos de la ciudad.
“Es muy gratificante buscarlos, encontrarlos, darles la oportunidad e invitarlos a volver” aseguró el funcionario, pero agregó que “por otro lado genera sensaciones encontradas porque no pensábamos encontrar tanta gente que no había terminado la escuela”, resaltó: "Cuánto nos falta todavía como sociedad” y recordó que el pasado lunes 31 de enero, en su visita a San Martín, el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, se refirió a “esa gran deuda” con la educación. “Ahora que estamos tan acostumbrados a hablar de deudas, tenemos como país una gran deuda con una parte muy grande de nuestra sociedad, a la que no supimos entender, no supimos comunicarles, buscarlos. Esa deuda es la que tenemos que saldar lo más rápido posible” para “que todos puedan terminar sus estudios y que se sientan confiados en que lo pueden hacer”.
“Veo sobre todo que hay algo muy fuerte para destrabar, que el vecino recobre esa autoestima, la gente necesita ser reconocida, que alguien vaya a buscarla, la invite y volver a creer”, aseguró luego Perazzo y expresó que hay que borrar “eso que alguien les dijo alguna vez de ‘a vos no te da la cabeza’, ‘vos no podés’, ‘dedícate a otra cosa’, o si tuvieron una mala experiencia en la escuela. Lo más difícil es que vuelvan a creer en eso, después la escuela la terminan”. Y contó que “en Carcova, al fondo, nos decían ‘gracias por haber venido hasta acá’; lo importante es que alguien se acerque hasta el pasillo, hasta su casa y le pregunte, le ofrezca y le acerque la información”.
Satisfecho por el resultado de las anteriores ediciones, Perazzo dijo que en la última edición del programa, pre pandemia, “habíamos logrado incluir unos 1623 más o menos” y que “los que se enganchan, terminan”. Para ello ayuda el seguimiento y acompañamiento que desde la secretaría de Educación realizan a los estudiantes. “Es un trabajo bien personalizado, a los que volvemos a enganchar, terminan”, insistió y, además valoró que “se recupera otra cosa muy importante, muy fuerte, que es volver a tener un grupo de pertenencia, de pares”.
Y, entre tantas anécdotas recogidas, recordó un grupo de jóvenes que “se comprometieron a empezar y terminar todos juntos y cuando alguno empezaba a flaquear, lo apuraban para que no abandone y en plena pandemia se armaban estrategias para ayudarse, como por ejemplo grabar clases para el que no podía asistir”. También, la de una señora que 37 años con 7 hijos, quien dijo que “retomar y terminar la escuela fue su mejor y mayor logro” y otra joven de 19 años que pasó a quinto año y dijo: “Soy la que más lejos llegué en la escuela dentro de mi familia”.
“Estamos muy contentos con la respuesta de los voluntarios” repitió Perazzo y cerró diciendo: “Es muy bueno poder contribuir a cambiarle la vida a alguien”.