Piden prisión perpetua en San Martín por los vuelos de la muerte en Campo de Mayo
En el tramo final de un juicio histórico realizado ante el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín, el fiscal federal Marcelo García Berro solicitó este lunes 28 de marzo la imposición de penas de prisión perpetua y cárcel común para los cuatro acusados por el juicio por los “vuelos de la muerte” que partieron de Campo de Mayo y arrojaron al mar a detenidos desaparecidos en el marco del terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar.
“Los imputados estaban dentro de la organización de un plan sistemático integral criminal que tenía como objetivo la eliminación de los opositores políticos”, destacó García Berro al concluir su tercera jornada de alegatos junto a su colega Mercedes Soiza Reilly.
Los acusados son el ex comandante de Institutos Militares, general Santiago Omar Riveros, Luis del Valle Arce, Delsis Malacalza y Eduardo Lance, ex integrantes del Batallón de Aviación 601 de Campo de Mayo. Otro acusado, el ex aviador Horacio Conditi, quedó afuera del pedido de condena por cuestiones de salud. Los fiscales los acusaron como coautores penalmente responsables de los delitos de privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y homicidio de las cuatro víctimas.
El juicio oral comenzó en octubre de 2020 y se juzgan los crímenes de lesa humanidad contra cuatro personas que estuvieron secuestradas en Campo de Mayo: Rosa Eugenia Novillo Corvalán, Roberto Ramón Arancibia, Adrián Enrique Accrescimbeni y Adrián Enrique Rosace. Las audiencias virtuales del debate fueron transmitidas por el canal de You Tube del medio comunitario La Retaguardia.
A partir de la declaración de exsoldados conscriptos, el fiscal confirmó que desde ese lugar partieron los aviones y helicópteros con los que el Batallón de Aviación 601 arrojó prisioneros al mar y al Río de la Plata.
García Berro analizó en su exposición las capacidades de transporte, autonomía de vuelo, posibilidades de lanzamiento de carga y las opciones de nocturnidad de cada avión, así como las tareas que cumplieron los pilotos, dependientes de la plana mayor del Batallón de Aviación.
Si bien de los informes aportados por el Ministerio de Defensa surge que eran varias las aeronaves a disposición de aquella unidad militar durante el período comprendido entre 1976 y 1977, muy pocas reunían las características para transportar a una determinada cantidad de pasajeros, volar con instrumental nocturno, tener autonomía suficiente de vuelo y despegar sin puertas, o poder abrirlas en vuelo. Así, se procedió a identificar a los aviones de transporte Twin Otter DHC-6, y los Aeritalia G 222 FIAT, junto con unos helicópteros Bell UH-1H.
De acuerdo a la información recabada por el Ministerio Público Fiscal, el Twin Otter es un tipo de aeronave de carga de pasajeros y también utilizado para evacuación médica y en operaciones de paracaidismo, a la que además se le retiraban los asientos para aumentar su capacidad de traslado.
Al ser un avión no presurizado, puede despegar con la puerta replegada o sin ella, lo que le permite la capacidad de lanzar “carga” en vuelo, por lo que el MPF lo ubicó como uno de los modelos de los "aviones de la muerte" utilizados en 1976.
García Berro también detalló que, si bien un testigo destacó que Campo de Mayo no tiene radioayuda, quedó demostrado que en el Batallón de Aviación estuvo activa la pista para despegar tanto de día como de noche, ya que la torre de control funcionaba y contaba con un sistema de balizamiento eléctrico.
De acuerdo a los informes incluidos en la causa, se supo que los aviones Twin Otter comprados por el Ejército fueron cuatro y, que tanto por la fecha de compra como por el destino de las demás aeronaves, se individualizó que la utilizada en Campo de Mayo para los "vuelos de la muerte" tenía el código AE 258. Por este motivo, el fiscal solicitó que se investigue la responsabilidad de los pilotos directamente implicados en los vuelos realizados por este avión.
El mismo informe, proveniente del relevamiento de archivos del Ministerio de Defensa dice que algunos de los oficiales que piloteaban este avión llevaban ellos mismos prisioneros y prisioneras a la nave durante el año 1976.
Respecto a la utilización del avión en los “vuelos de la muerte", un testigo declaró que al Twin Otter se lo denominaba “El Verdugo” porque trasladaba prisioneros para ser arrojados al mar. El mismo testigo declaró que el avión llevaba una puerta de lona, y que cuando preguntó a qué se debía le dijeron que era para tirar paracaidistas, pero aseguró haber visto que la carga era de personas moribundas.
García Berro evocó en su exposición el testimonio de otro soldado que, estando de guardia, aseguró haber visto una camioneta que se dirigía hacia la pista de despegue en cuyo interior había gente esposada y encadenada.
Otro de los testigos detalló que las aeronaves realizaban tareas irregulares, que se las preparaba por la madrugada y que en varias ocasiones le tocó limpiar manchas de sangre fresca en el interior de su habitáculo.
Fuente: Fiscales.gob.ar