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Propagación dolosa del Covid 19
SOCIEDAD

Propagación dolosa del Covid 19

La presencia de una acusada por el caso de propagación de la enfermedad en el Centro de Salud Norte de Villa Adelina en un vacunatorio de San Martín desató la indignación y una espantosa sensación en Maricel Menini, una de las damnificadas por la irresponsabilidad de la clínica, en 2020. Una cuestió


“Me resulta indignante que una persona esté imputada y procesada por propagar una enfermedad y esté trabajando actualmente en la Salud”, dijo conmovida a este medio Maricel Menini, quien la semana pasada fue a recibir la tercera dosis contra el coronavirus y se encontró en el vacunatorio con Graciela Marta Di Fazio, una de las imputadas por la “propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa”, por “incumplir medidas para evitar contagios de coronavirus”, el año pasado, en la causa contra los directivos del Centro de Salud Norte de Villa Adelina.

La historia comenzó en abril de 2020, cuando la Cochería Menini de Villa Ballester recibió un cuerpo con Covid-19, proveniente del Centro de Salud Norte, donde no había sido  tratado como indicaba el protocolo, generando el contagio de familiares, trabajadores de la clínica y el personal de la casa de sepelios. Como consecuencia de la denuncia fue clausurada la clínica y procesados sus directivos y algunos empleados, entre ellos la enfermera Di Fazio.

“Me parece, por sentido común, que una persona con semejante acusación probada -pues está imputada y procesada- no debería estar trabajando en un vacunatorio o en un centro de aislamiento de Covid-19. La idea no es que se la deje sin trabajo, pero no corresponde que esté en el área de Salud”, enfatizó Menini, tras reconocer que le resultó shockeante verla en el Deportivo San Andrés, entre el personal de atención del vacunatorio. 

“La enfermera, al día de hoy, está procesada por el delito de propagación de enfermedad peligrosa y contagiosa”, delito que “por ser doloso tiene una pena de 3 a 15 años”, informó a Reflejos el Dr. Claudio Nitzcaner, abogado de Menini, el pasado 2 de diciembre.

“Ahora, Di Fazio tiene falta de mérito por asociación ilícita y por su participación en la falsificación de historias clínicas”, por lo cual la situación pasó a ser excarcelable y recuperó su libertad. Sin embargo, la investigación por la propagación dolosa de la enfermedad sigue su curso, agregó el letrado. 

“No habría en principio inhabilitación o impedimento por parte de la Justicia para que trabajé”, añadió y confirmó que ya “formulamos el requerimiento de elevación a juicio”, así como lo haría en breve el fiscal Dr. Fernando Domínguez, quien “dada la complejidad de las actuaciones”, solicitó 6 días para estudiar el caso.

“Hay un contrasentido ético porque la mujer está efectivamente procesada por propagación de enfermedad peligrosa y ahora está trabajando en Salud”, amplió.

El 22 de octubre “la Cámara de San Martín se expidió con un escrito de 600 páginas donde dio a conocer la reducción de los embargos y los beneficios de prisión domiciliaria a Teitelbaum y Pinzetta -directivos de la clínica- así como a Di Fazio”, agregó Menini, quien sostiene que Di Fazio habría sido empleada por el MSM ya estando procesada.

Una enfermera muy destacada, sin antecedentes

Desde el MSM, la situación toma otro color. “Graciela Marta Di Fazio no es vacunadora y nunca vacunó en el Club San Andrés. Es una enfermera que trabaja en el CAPS 10”, informaron desde Prensa municipal ante el pedido de este medio. “Fue tomada por el Municipio en plena pandemia, el 22 de junio de 2020 como enfermera para los centros de cuidado y aislamiento. Como todo empleado ingresante presentó certificado sin antecedentes penales”, aseguraron.

“Su labor fue destacada, siendo de mucha ayuda en un momento muy complejo de la pandemia. Luego comenzó a ausentarse del trabajo y el motivo resultó ser que se encontraba detenida por la causa de la clínica Centro de Salud Norte de Villa Adelina. Ante esta situación, la trabajadora fue dada de baja por el Municipio el 10 de septiembre de 2020. Luego Di Fazio fue liberada por falta de pruebas”, agregaron y dijeron que “ante la necesidad de personal de enfermería y, teniendo en cuenta que no cuenta con antecedentes penales ni con la matrícula inhabilitada, fue reincorporada por el Municipio el 28 de diciembre de 2020, trabajando hasta la fecha en el CAPS 10”. 

“Entendemos lo que reclama la familia, es una cuestión ética, entendemos el malestar”, agregaron desde Prensa municipal a la vez que dejan constancia que “los vacunadores eventuales son contratados por la Provincia y que esta enfermera matriculada no registra antecedentes penales, que está al tanto de la situación y sabe que la secretaría de Salud -en base a como sigan los acontecimientos- podría tomar la decisión”.

Para cerrar, Maricel Menini coincide en que puede no tener “antecedentes penales porque todavía no está condenada, pero no quiere decir que no esté imputada y procesada por una causa que se elevó hace dos semanas, por lo cual está en proceso penal”. Y, expresó la “espantosa sensación que le genera a ella y su familia, el pensar que Di Fazio esté trabajando a 6 cuadras de la cochería”, ya que “ella fue la interlocutora de Pinzzeta en aquella escucha en la que él amenaza con prendernos fuego la cochería y rompernos todo el local; ella estaba de acuerdo con esta barbaridad”.

Habrá que aguardar las resoluciones de los próximos días, pues con fecha 5 de noviembre 2021, el Poder Judicial ratificó que a ella, al igual que Jorge G. Prinzetta Martínez, Benjamin Teitelbaum, Diego Hernán Galindo y Marta Graciela Di Fazio se les imputa “el delito de propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa para la salud de las personas en su modalidad dolosa”. La Justicia está sobrecargada, sus procesos y dictámenes son lentos, hay que seguir esperando…


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