Sin la oposición, el Concejo repudió el atentado a Cristina
En la sesión extraordinaria realizada el viernes 9, se declaró un “enérgico repudio al intento de asesinato sufrido por la vicepresidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner” y se rechazó “todo discurso de odio que circule en la sociedad”. A la hora de la votación, los concejales opositores se retiraron del recinto. Luego, desde Juntos difundieron un comunicado donde consideraron que la convocatoria “avanza peligrosamente en la teoría del odio e intenta condicionar el accionar judicial” pretendiendo “incorporar como autores intelectuales al periodismo, la oposición y al Poder Judicial”.
Apenas los 24 concejales dieron el presente en la sesión extraordinaria N° 1, con 23 ediles en el recinto y su par Andrés Ceriani participando en forma virtual, fue Andrés Petrillo quien desde la oposición actuó como vocero de sus diez ediles antes de que se retiraron del recinto apenas transcurrían menos de doce minutos de sesión.
“Hemos intentado hasta último momento sugerir algunos cambios en el proyecto de declaración”, arrancó Petrillo, y “poder consensuar en su totalidad dicha declaración pero lamentablemente no encontramos eco favorable”.
“Lamentamos que no se haya podido excluir del artículo 1ro. el primer párrafo” referido a la “mención a una teoría que se está enarbolando en nuestra sociedad, que tiene que ver con el odio, que es compleja y no podemos acompañarla; entendemos que es prejuzgar algo que está en trámite judicial”, completó antes de abandonar el recinto.
Con las bancas opositoras vacías, fue Lauro Grande desde el bloque del Frente de Todos quien lamentó el retiro de la oposición y aclaró que “hay un discurso del odio que nos lleva a esta situación tan grave”, antes de pedir “un diálogo entre todos los sectores políticos, empresariales y culturales”.
Su compañera Xana Rodríguez destacó que “este es el recinto de la democracia en San Martín y qué mejor lugar para debatir las cuestiones de los valores democráticos”, subrayó que “nosotros siempre escuchamos con mucho respeto a la oposición” y recordó que “jamás ninguno atinó a levantarse ni a censurar el debate”.
“Está en juego la calidad de la democracia”, precisó antes de definir los discursos de odio como “los pronunciados en la esfera pública que promuevan, inciten o legitimen la discriminación, deshumanización o la violencia hacia personas o grupos en función de su pertenencia religiosa, étnica, política, nacional, racial, de género u otra identidad social”. Y advirtió que “esos discursos generan un clima de intolerancia”.
Manuel Di Benedictis aseguró que “todos debemos ser parte de la reflexión sobre la violencia” y Verónica Jalil manifestó sobre el atentado contra Cristina: “Fueron contra la democracia, fue un límite que no podemos tolerar. Me apena mucho no haber podido debatir. Hubiese sido muy importante que ellos acompañaran nuestro repudio”.
A su turno, Georgina Bitz afirmó que “si bien para los opositores que hoy no están y no nos quieren escuchar somos violentos, la historia demuestra que los que siempre desaparecimos fuimos nosotros”.
“¿Será que no toleran a un pueblo organizado que desea el amor y la igualdad?”, preguntó. “¿Quieren proscribir de nuevo al peronismo? No van a poder”, respondió.
“Se han excedido alguno límites y debemos dar un debate como adultos” sobre la violencia, aseguró Carolina Pedelacq, mientras Romina Ditale reflexionó sobre la actitud opositora de retirarse del debate: “No querer escuchar es no querer ver. No se bancan la democracia”.
“Estamos atravesando momentos muy graves” describió Romina Gassmann. “Es importante poner un límite. Se arrojaron piedras al despacho de Cristina, se colgaron figuras con horcas, se pusieron bolsas mortuorias, han pedido sicarios y siguen sosteniendo discursos de odio que concluyeron en un intento de asesinato”, enumeró.
“Si no tenemos sensibilidad, empatía, respeto para defender a nuestra democracia y nuestros dirigentes, debemos reflexionar qué estanos haciendo acá”, aseguró.
Finalmente, Omar Lencinas “pidió un país donde reine la armonía”, Alejandro Mamani enfatizó que “el silencio no es salud y manifestarse en el repudio es imprescindible” y Andrea Mércuri recordó que “el pueblo unido salió pacíficamente a las calles a defender la democracia” tras el atentado.
Y Damián Bermúdez lamentó que “no pudimos debatir sanamente y en paz” con la oposición antes que Andrés Ceriani concluyera: “Si queremos vivir en paz no podemos permitir que los compañeros concejales de la oposición no quieran debatir”.