Un hogar para Flor
Con más de 143 años de historia, el Hogar María Luisa de Villa Ballester brinda amparo a los menores en situación de vulnerabilidad. Se trata de niños y niñas que fueron abandonados por sus padres, referentes o víctimas de violencia, abuso o maltrato, acompañando su desarrollo individual y procesos de re-vinculación familiar o vinculación con una familia adoptante.
Esta semana, desde el María Luisa destacaron con emoción el avance en el proceso de adopción de Flor, una pequeña de 6 años, que hace un ár de años vivía en el Hogar.
Con el título “Y ahora Flor tiene un hogar para siempre”, publicaron una emotiva carta en su página que dice: “Y finalmente, luego de casi 2 años, llegó tu oportunidad. Un día llegó tu momento, ¿viste que llegó? Mucho tiempo para tus 6 añitos.Te lo repetimos una y mil veces, pero claro, entre tu incertidumbre, los casi dos años que pasaste en el hogar y los chicos que viste ir, era razonable que dudaras hasta de nosotros.
Te vimos llegar tan chiquita, con esa enorme sonrisa, tan simpática y alegre. Donde vos estabas se notaba tu presencia, no pasaste nunca desapercibida, hasta dejaste una amiguita en el Hogar.
En tu paso por nuestra gran casa compraste corazones de cuidadores, maestros y voluntarios que hoy están felices de verte partir. Nuestro trabajo está hecho y disfrutamos de ver cómo te alejas. Flor, vamos a recordarte siempre, pero llegó la hora de tener (un hogar) una casa definitiva y para vos.
Fuimos tu familiaridad y la pasamos muy bien juntos, pero como todos los crecimientos, te toca dar este gran paso a tener una familia para siempre. ¡Andá corriendo que te miramos desde acá!”, concluyó.
Asimismo, el Hogar informó que el proceso de Flor “continúa ahora con un periodo de guarda supervisado por el equipo técnico del Juzgado”. Si el proceso resulta positivo, tal como creen y esperan en María Luisa, la familia podrá iniciar el trámite para la adopción definitiva.
En cuanto a las estadísticas de adopción, de acuerdo a cifras estimadas por el Fondo de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), más de 150 millones de niños a nivel mundial necesitan un hogar.
Y en Argentina, según el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos del Gobierno de la Nación, 2.200 niños, niñas y adolescentes están esperando ser adoptados y existen 2.427 familias inscriptas.
“Entre otra de tantas dificultades, no sólo se encuentra el problema en el sistema legal, sino que el conflicto se plantea en las necesidades de quienes pretenden adoptar un niño, ya que de acuerdo a las estadísticas el 82% de las personas inscriptas para adoptar quieren un solo niño, menor de 1 año y sano”, señalan desde el Hogar.
Asimismo es de destacar “la cantidad de adolescentes que no han sido acogidos o adoptados y que al cumplir los 18 años deben abandonar los centros de adopción y acogida, enfrentándose a la dura realidad de no haber podido pertenecer a una familia”, precisaron desde el Hogar de Villa Ballester, que cada año alberga alrededor de 30 niñas y niños, de entre 4 y 10 años, dando prioridad a grupos de hermanos para que puedan crecer juntos.
“Proporcionamos casa, comida, salud, educación y asistencia técnica especializada, más el apoyo de voluntarios que suman su compromiso”, resaltaron desde el Hogar María Luisa, tras lograr el avance en una nueva adopción y siempre dispuestos a acompañar a los más necesitados y vulnerables,