Acerca de la imputabilidad de los menores

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Nota de opinión

Toda persona de cualquier credo religioso piensa que todos nacimos buenos pues la Providencia no hace cosas malas.

Cualquiera que sea religioso o ateo y no participe de pensamientos racistas, sabe que los hombres y las mujeres nacen todos iguales y nadie es portador de maldad innata. 

Pero parece que hay otra manera de mirar este tema.

Hoy escuchamos hablar de la “necesidad” de bajar la edad de imputabilidad de los menores y al mismo tiempo afirmar que hay que proteger a la “gente de bien” y decente, defendiendo la propiedad privada que han acumulado gracias a sus méritos, etc.

Cuando uno averigua las prácticas mayoritarias de “la gente de bien”, se encuentra que son los que han evadido impuestos en forma sistemática y los han “legalizado” mediante vergonzosos “blanqueos (sepulcros blanqueados decía Jesús). Son los que contratan personal “en negro”, que son portadores o receptores de coimas, que cartelizando o aprovechando posiciones de fuerza o monopólicas, aumentan desmesuradamente los precios sin tener en cuenta los costos reales o las posibilidades de que la población pueda comprarlos, inclusive productos de primera necesidad, como medicamentos, alimentos, útiles escolares, etc.

Quienes me conocen saben que vivo en San Martin (BA) y que cuando me hablan de “meritocracia” me remito a la “meritocracia del culo”.

Los que tuvimos el culo de nacer del Camino de Cintura hacia la Capital tenemos méritos, los que no lo tuvieron y nacieron desde este hacia el Río Reconquista, no los tienen y -lógicamente- no son “gente de bien”.

Me pregunto si en lugar de invertir en alarmas, fuerzas de seguridad (públicas o privadas), rejas, cercos, etc., no sería necesario que “la gente de bien” cumpliera con las leyes para que los que no tienen méritos puedan recibir educación, contención, alimentación, deporte, salud y sustento razonable para sus familias, para no verse obligados en una alta proporción a tener que delinquir en contra de su propia voluntad y naturaleza

Los meritocráticos que especulan, lavan por guaridas o bancos el dinero de la droga, ven financiadas sus campañas electorales por estos narcotraficantes, tienen buenos abogados al servicio de delitos mucho mayores que aquellos que podría cometer gente que no es “de bien”.

De qué sirve bajar la imputabilidad de pibes que nacieron buenos y fueron obligados por las políticas de miseria a las que los sometieron los hombres y mujeres “decentes”, a denigrarse viéndose forzados a aumentar la violencia de sus acciones, a los que no tuvieron “el culo” de contar con educación, salud (con docentes y médicos bien pagos), alimentación, deporte y contención familiar, o simplemente a ser “portadores de cara”.

Patricia Bullrich cometió actos terroristas (la mayoría en funciones de gobierno) y sus admiradores, muchos delitos de otro tipo ¿No sería hora de que en lugar de pensar en reducir a la mitad la población, asesinándolos por la droga, el hambre o la represión violenta, piensen en crear trabajo y desarrollar políticas más justas en defensa del bien común y de los pibes que no nacieron chorros?

Jorge Benedetti