ECONOMÍA La industria de San Martín levantó la voz: “Una patria soberana no se declama, se fabrica”
La Unión Industrial de General San Martín (UIGSM) celebró este lunes 7 de septiembre el Día de la Industria, una jornada que además coincidió con el Día del Metalúrgico. El encuentro, que reunió a industriales y representantes del sector productivo local, tuvo como ejes centrales la defensa de la producción nacional, el valor del trabajo y la necesidad de afrontar de manera colectiva el complejo escenario que atraviesa la industria.
El presidente de la UIGSM, Norberto Fedele, fue el encargado de abrir el encuentro con un discurso cargado de referencias históricas y un fuerte mensaje en defensa de la industria argentina. Comenzó con la mirada en la figura de José de San Martín: “Celebramos el Día de la industria en la tierra que lleva el nombre del Padre de la Patria y no es casualidad que empecemos por él, porque el general San Martín que nos dejó una consigna que parece escrita para nosotros, los que producimos: serás lo que debas ser o sino no serás nada”.
“Una nación que no fabrica, que no transforma, que no agrega valor, no termina de ser lo que debe ser; nosotros elegimos cada mañana ser lo que debemos ser: un país que produce”, expresó.
Fedele también recurrió a otra figura fundamental de la historia argentina, Manuel Belgrano, a quien definió no solamente como el prócer que se recuerda “con la bandera en la mano”, sino también como un verdadero “pensador de la producción”. Y recordó: “Se cansó de repetir una idea que sentimos muy nuestra: que una nación no puede limitarse a vender lo que la tierra le da en bruto para después comprar caro desde afuera lo que ella misma podría fabricar, que la verdadera riqueza está en transformar en agregar valor, en convertir la materia prima en trabajo, en oficio, en producto propio. Eso es exactamente lo que hace cada uno de los industriales cada mañana al levantar la persiana”. Y, agregó “una idea que nos define: no hay soberanía sin producción, no hay patria verdaderamente libre que dependa para todo de lo que se fabrica del otro lado del mundo”.
Y lo sintetizó con una definición que atravesó buena parte de su discurso: “La máquina que se enciende en un galpón de General San Martín es un acto de soberanía. El puesto de trabajo registrado es un acto de dignidad y el producto hecho por manos argentinas es una declaración de independencia”.
Más adelante, el titular de la UI GSM dejó las figuras históricas para recuperar la voz popular del Martín Fierro y, con ella, la importancia de la organización y la solidaridad entre los industriales. Entonces recalcó “la sabiduría del criollo, la del que sabe que solo no se salva nadie; por eso existe esta Cámara, por eso nos juntamos, porque el industrial aislado es presa fácil, pero al industrial organizado, sostenido entre pares, no hay crisis que lo doblegue”.
En un contexto económico complejo, Fedele reconoció las dificultades que atraviesan las empresas, pero también buscó transmitir un mensaje de resistencia: “Sabemos que venimos de tiempos difíciles, conocemos el peso de cada mes, el esfuerzo de sostener a cada trabajador, la angustia de las persianas que cuesta levantar, pero también sabemos algo que ningún discurso adverso nos va a poder quitar, que la industria argentina se reconstruye cómo se reconstruyó siempre con las manos de su gente. Se construye y lo que se construye, se puede reconstruir”.
“Belgrano nos dejó el ejemplo, San Martín nos dejó el mandato, a nosotros nos toca honrarlos y no con palabras sino con trabajo, con máquinas encendidas, con puestos sostenidos, con la persiana que se vuelve a levantar cada mañana a pesar de todo”, enfatizó Fedele.
Y fue todavía más contundente: “Una patria soberana no se declama, se fabrica acá con nuestras manos, con nuestra gente con nuestra industria nacional y manufactura de calidad”.
Frente a los industriales presentes, Fedele también dejó un mensaje de firmeza sobre el futuro del sector: “Que nadie se confunda, la industria argentina no está pidiendo permiso para existir, está de pie, existe, produce y se reconstruye con la fuerza de los que no se rinden y esos que no se rinden están acá en esta sala; cada uno de nosotros que eligió quedarse cuando era más fácil irse, que eligió producir cuando le dijeron que cerrara, que eligió su país, su barrio, su gente y su oficio, ustedes son la respuesta viva a todos los que dieron por muerta a la industria nacional”.
El cierre de su discurso volvió a tomar la figura de San Martín y se transformó en una convocatoria a no bajar los brazos: “San Martín lo dijo con cuatro palabras: seamos libres que lo demás no importa nada y no hay libertad más concreta que la de un pueblo que fabrica lo suyo, así que hoy no bajamos la cabeza, la levantamos bien alto, vamos a reconstruir la industria, fábrica por fábrica, PyME por PyME, argentino por argentino, porque mientras haya una máquina encendida hay esperanza, mientras haya un industrial de pie hay patria y mientras la industria no se rinda la Argentina se levanta”.
“Viva la industria nacional viva la patria y feliz día de la industria para todos”, concluyó.
Moreira: “La industria es nuestra bandera”
Luego fue el turno del intendente Fernando Moreira, quien comenzó agradeciendo a los industriales “por todo lo que hacen, piensan, dicen y transmiten, por lo que construyen, independientemente de la labor primaria en cada una de sus fábricas” y destacó especialmente “esa mirada colectiva, grupal, esa convicción de que hay algo más que uno puede hacer, que es juntarse con otros para poder tratar de crecer en conjunto y transformar algo la realidad”.
El Jefe comunal planteó una mirada crítica sobre el escenario actual y sostuvo: “No hay ninguna duda que hay una crisis para el sector, pero no como otras de ajustes, de reperfilar el sector o de saber cuál es el modelo industrial que cada gobierno pretende impulsar. Hoy es diferente, hoy hay un gobierno que no cree en nada, su ideología, su concepción de la economía hace que no crean que es importante que tengamos una industria en la Argentina”.
“No hay nada que discutir, nada que conversar con las autoridades actuales de la economía ni de la industria en particular”, aseguró Moreira y remarcó la necesidad de fortalecer la organización del sector, “la necesidad de encontrarse y pensar juntos cuál es el camino que tiene que seguir la industria, cuál es la pelea que tienen que dar en este caso las asociaciones empresariales es más importante que en cualquier otro momento, porque estamos en un momento clave en que si se profundiza este camino las industrias y las zonas industriales como San Martín o el Gran Buenos Aires la vamos a pasar mal”.
En ese sentido, destacó el lugar que ocupa la industria en la identidad productiva del distrito: “Por eso para nosotros también la industria es una bandera, no es un sector más que acompañamos como tantos. La industria es una bandera porque creemos que es la clave del desarrollo de una nación, estamos convencidos de eso y particularmente en una ciudad como San Martín es el motor y es el corazón de nuestra ciudad”.
Finalmente, Moreira ratificó el acompañamiento del Municipio al sector y volvió a poner el acento en la unidad: “Así que estamos codo a codo con todos ustedes y entre todos tenemos que encontrar la salida a este desafío tan profundo que nos está planteando esta realidad. Sabemos que tiene otros andariveles, otros carriles la solución de esta historia, pero el primer paso es este que los industriales estén juntos, unidos con objetivos y pensamientos comunes es lo principal para todos los pasos que podamos dar después”.
“Los saludos y agradezco por la convicción, la fuerza y seguiremos con la convicción muy profunda de que algún día nos vamos a volvernos a encontrar acá y para poder festejar que la industria y el trabajo vuelven a crecer en San Martín”, concluyó.
El encuentro tuvo además un cierre distendido, con el espectáculo de Pampa y Cielo y unos tradicionales sándwiches de carne a la parrilla, que acompañaron una jornada en la que el sector industrial local volvió a encontrarse para celebrar, pero también para poner sobre la mesa sus preocupaciones, desafíos y expectativas de cara al futuro.